"Me sorprende el exceso de miedo que puedo llegar a sentir si de querer a alguien se trata.
Ayer, mientras me reencontraba con mi mejor amiga, me dijo algo muy cierto "de qué te sirve querer a alguien si no sientes miedo a que te lastime". Y ahora que lo pienso, esa frase está llena de sentido. ¿Cuál es el punto de querer a alguien si no tienes ese poquito de inseguridad que te hace protegerlo aún más?.
Quiero a este cabeza de chorlito desde el primer día en el que crucé palabra con él, desde el momento en el que me di cuenta de que no era como los demás ... le gusta lo que a mí me gusta, eso que para mucha gente es desconocido. Entiende cada una de mis palabras, cada una de mis metáforas sin tener la necesidad de pedir una explicación o un significado.
Me da miedo quererte ... me da miedo darme cuenta de que con cada cosa que me pasa lo primero que viene a mi mente eres tú, sin importar de qué se trate. Me aterra el hecho de proyectarme tanto contigo, de imaginar el poema que leerás el día de nuestra boda, de imaginarte enseñándole a nuestros hijos lo que es una bella prosa ...
Me encantas a tal grado que ya no veo defecto alguno en ti, no consigo concebirte como otra cosa que como el hombre con el que quiero estar el tiempo que me sea posible. El hombre que sin esfuerzo alguno logra tenerme sonriendo todo el día. El hombre que aparece en mis sueños y vive en mi mente ... ese hombre, ese maldito hombre del que estoy tan enamorada."
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