lunes, 16 de abril de 2012

Sociedad contemporánea.

Hoy en día el mundo me provoca asco, por eso trato de no caer en el mar de mierda de la sociedad, muchos presumen ir a contracorriente del mundo siendo fiel a sus ideales, protestando contra lo injusto, la manipulación, las mentiras, la hipocresía pero al final. Son mayoritariamente banales como casi todos.

Al menos yo, a mis 18 años, para muchos de ustedes quizá sea una corta edad, mentalmente creo que se actuar de una mejor manera y una forma más correcta siendo fiel a mis principios, valores e ideales aprendidos desde niño. Aunque eso jamás quitará el hecho de tener ciertos errores, pues a base de cometerlos se aprende en esta vida y soy quien soy.

A veces aparecen situaciones realmente extrañas pero al final la vida es asi. Aveces llorarás sin motivo alguno, reirás, discutirás, gritarás y la situacion no cambiará pues de eso se encarga el tiempo, sabio él.

Existen muchas otras personas que se creen con el derecho de difamar a otras y esto está bien para la sociedad contemporánea pero puedo asegurar que por dentro ellos saben que algo estarán haciendo mal. Conciencia... Todo el mundo la tiene. 

La razón por la cual no me rebajo ante diversas situaciones es porque perdiendo los nervios y peleando tan solo daría credibilidad a las mentiras que dicen y ante todo prefiero estár en mi lugar, que no por ello le doy la razón a nadie. Simplemente me aparto de la mierda. 

A mí no me importa lo que piense la gente, vivo muy tranquilo, haciendo lo que me gusta. 

Tengo amigos que valen millones así como también una familia que es mi mayor motor. 

Lo demás está de más. 

Así que la gente que se dedica a inventar chismes, criticar, sobajar, mentir entre más problemas socioculturales del mundo en el que vivimos ya sabe, arrieros somos y en el camino hemos de encontrarnos, que les vaya muy bien en su vida, eso sí, bien lejos de la mía. 

Y me encanta saber con la gente que realmente cuento, que me escucha, me apoya y me hace ver que aún existen personas que valen la pena. 

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